lunes, 16 de abril de 2007

QUIERO...
QUIERO QUE ME OIGAS
SIN JUZGARME
QUIERO QUE CONFIES EN MÍ
SIN EXIGIRME
QUIERO QUE ME AYUDES
SIN INTENTAR DECIDIR POR MÍ,
QUIERO QUE ME CUIDES
SIN ANULARME
QUIERO QUE ME MIRES
SIN PROYECTAR TUS COSAS EN MÍ,
QUIERO QUE ME ABRACES
SIN ASFIXIARME,
QUIERO QUE ME ANIMES
SIN EMPUJARME
QUIERO QUE ME PROTEJAS
SIN MENTIRAS,
QUIERO QUE TE ACERQUES
SIN INVADIRME,
QUIERO QUE CONOZCAS LAS COSAS MÍAS QUE TE DISGUSTAN
QUE LAS ACEPTES
Y NO PRETENDAS CAMBIARLAS.
QUIERO QUE ME QUIERAS COMO SOY.
(poesía de una maestra encontrada en un blog)

internet

hasta hace bien poco, el ordenador era para mí un recurso muy alejado de mis intereses. Me recuerdo en el cuarto de mi hijo, con una silla, al lado de su mesa, recibiendo las primeras clases para manejarse con "esa máquina" que me atraía, a la vez que me producía un cierto rechazo. Hay veces en las que los adultos, tendemos a rechazar lo que desconocemos. Recuerdo muy bien como mi hijo, con toda la paciencia del mundo, me enseñaba los rudimientos de un lenguaje para mí desconocido. Cuando iba a su cuarto a preguntarle dudas, siempre lo hacía con un cuadernito de notas, para tomar apuntes y mi hijo, tan paciente, intentaba siempre hacerme ver que lo mejor era que comprendiera lo que él me explicaba y después ensayara y ensayara y ensayara. El aprendizaje ensayo-error, que yo como maestra tanto defiendo y que en esa situación nueva para mí no lo aplicaba. ¡Gracias hijo, por muchas cosas, entre otras por haber confiado en esa pésima alumna, con tanta prisa por aprender y tan poca paciencia para conseguirlo!