lunes, 16 de abril de 2007
internet
| hasta hace bien poco, el ordenador era para mí un recurso muy alejado de mis intereses. Me recuerdo en el cuarto de mi hijo, con una silla, al lado de su mesa, recibiendo las primeras clases para manejarse con "esa máquina" que me atraía, a la vez que me producía un cierto rechazo. Hay veces en las que los adultos, tendemos a rechazar lo que desconocemos. Recuerdo muy bien como mi hijo, con toda la paciencia del mundo, me enseñaba los rudimientos de un lenguaje para mí desconocido. Cuando iba a su cuarto a preguntarle dudas, siempre lo hacía con un cuadernito de notas, para tomar apuntes y mi hijo, tan paciente, intentaba siempre hacerme ver que lo mejor era que comprendiera lo que él me explicaba y después ensayara y ensayara y ensayara. El aprendizaje ensayo-error, que yo como maestra tanto defiendo y que en esa situación nueva para mí no lo aplicaba. ¡Gracias hijo, por muchas cosas, entre otras por haber confiado en esa pésima alumna, con tanta prisa por aprender y tan poca paciencia para conseguirlo! |
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